
THE TRIHYBRID
a woman revered as beautiful & terrible. fierce & strong, capable of decimating armies & fleets in a single sword strike.

𝐽𝑒𝑛𝑛𝑖𝑓𝑒𝑟 𝐽𝑢𝑑𝑖𝑡𝘩 𝐴𝑙𝑙𝑒𝑟 𝐻𝑎𝑦𝑒𝑠 — conocida como Judith o JenJen.
Nacida en Littlehampton, Inglaterra, es una tribrida poco común: bruja, vampiro y ángel. Hija de la bruja Janet Hayes y del vampiro Frank Aller, hermana menor de Diego y Lucas Aller.Desde su infancia fue criada entre abuso, manipulación y violencia, convertida por sus propios padres en el arma que siempre quisieron. A los catorce años logró escapar, sobreviviendo entre sombras hasta reencontrarse con sus hermanos a los diecisiete. Durante ese tiempo, tras obtener el alma de un ángel, se convirtió en una tribrida excepcional.Las cicatrices de su pasado la marcaron profundamente, cargando con un trastorno de estrés postraumático crónico y con el peso de los actos que fue obligada a cometer. Aun así, en su interior sigue existiendo la joven que alguna vez soñó con amar y ser amada.Entre luz y oscuridad, Judith sigue caminando entre ambos mundos:
un arma creada por otros, intentando recordar cómo volver a ser humana.Lejos de su pasado, pasó años en Tailandia, donde se ganó el sobrenombre de “la bala de ojos azules” gracias a su habilidad en artes marciales, combate, armas blancas y tiro con arco, además de sus poderosas habilidades mágicas: control elemental, telequinesis, curación y la manifestación de alas blancas.A pesar de su naturaleza letal, Judith encuentra paz en el arte, la música y el dibujo, siendo capaz de tocar piano, patinaje artístico y guitarra, cantar y expresarse a través de la pintura. Habla francés, italiano, español y tailandés, además de su lengua materna.Tras liberarse del clan de su familia y perder ambos hermanos: Decide retomar su vida montando su galería de arte; Geralt´s Galery, tributo al segundo nombre de su hermano Lucas.
ᨳ 𝓕ORTALEZAS:⊱ Gran resistencia física y mental, fruto de todo lo que tuvo que soportar.⊱ Disfruta de hacer patinaje artístico.⊱ Instinto de supervivencia muy desarrollado.⊱ Habilidad excepcional en artes marciales, combate y autodefensa.⊱ Dominio de armas blancas y tiro con arco.⊱ Control mágico avanzado: elementos, telequinesis y curación.⊱ Capacidad de adaptarse a cualquier entorno o situación.⊱ Lealtad absoluta hacia las pocas personas que ama.⊱ Inteligencia estratégica y rapidez para tomar decisiones en combate.ᨳ 𝓓EBILIDADES:⊱ Su trastorno de estrés postraumático, que a veces provoca recuerdos intrusivos o reacciones intensas.⊱ Desconfianza profunda hacia los demás, especialmente hacia los hombres.⊱ Tiende a aislarse cuando siente que puede poner a alguien en peligro.⊱ Le cuesta expresar lo que siente realmente.⊱ La culpa por su pasado y por los actos que fue obligada a cometer.⊱ Puede volverse demasiado impulsiva cuando alguien que ama está en peligro.ᨳ 𝓜IEDOS:⊱ Perder a las pocas personas que ama, como ocurrió en su vida.⊱ No volver a sentirse amada.⊱ Volver a ser controlada o utilizada como un arma.⊱ Convertirse en aquello que sus padres querían que fuera.⊱ Quedarse completamente sola otra vez.⊱ No poder escapar nunca de su pasado.ᨳ 𝓗ABILIDADES:⊱ Artes marciales y combate cuerpo a cuerpo.⊱ Autodefensa avanzada.⊱ Manejo de dagas y armas blancas.⊱ Magia elemental y telequinesis.⊱ Curación y autocuración.⊱ Manifestación de alas angelicales.⊱ Gran agilidad, velocidad y sentidos vampíricos.⊱ Dominio de varios idiomas: francés, italiano, español y tailandés.ᨳ 𝓜ANÍA Y HABITOS:⊱ Suele dibujar cuando su mente está inquieta o necesita pensar.⊱ Es muy despistada y muchas veces le cuesta entender lo que esa persona trata de expresarle.⊱ Tiene la costumbre de observar todo a su alrededor, siempre alerta.⊱ A veces toca el piano o la guitarra de madrugada cuando no puede dormir.⊱ Le gusta sentarse en lugares altos o tranquilos para despejar su mente.⊱ Cuando está nerviosa juega con algún objeto entre los dedos o su cabello.⊱ Tiende a analizar a las personas antes de confiar en ellas.

PERSONALITY
Fue criada como un arma, pero que nunca llegó a perder del todo su humanidad. En su interior sigue existiendo una parte dulce, curiosa e incluso ingenua, la chica que alguna vez quiso amar sin miedo y ser amada de la misma forma. Esa parte no ha desaparecido, pero está enterrada bajo capas de trauma, desconfianza y dolor.Su forma de relacionarse con los demás es contradictoria:
anhela cercanía, pero la rechaza. Quiere protección emocional, pero se niega a depender de nadie. Esto la lleva a comportarse como alguien independiente hasta el extremo, prefiriendo cargar con todo sola antes que arriesgarse a perder a alguien otra vez.Es profundamente leal, casi de forma absoluta, pero solo con quienes consiguen atravesar sus muros. Y eso es extremadamente difícil. Una vez alguien lo logra, Judith se vuelve protectora, incluso sacrificada, llegando a ponerse en peligro sin dudarlo. Su concepto de familia, especialmente tras sus hermanos, es algo casi sagrado.También hay en ella una dualidad constante entre luz y oscuridad.
Por un lado, es capaz de una violencia fría, precisa y sin titubeos, aprendida durante años de supervivencia. No duda en hacer lo necesario para acabar con una amenaza. Pero, por otro lado, siente el peso de cada acto. No disfruta la violencia; la tolera porque cree que es lo único que sabe hacer bien.El trauma ha dejado huellas claras en su carácter. Puede experimentar momentos de hipervigilancia, impulsividad o desconexión emocional, especialmente en situaciones que le recuerdan a su pasado. A veces se bloquea, otras reacciona con una intensidad desproporcionada. Aun así, ha desarrollado una enorme resistencia mental, lo que le permite seguir adelante incluso cuando todo en su interior está roto.Pese a todo, Judith no es alguien vacío.
Encuentra refugio en el arte, en la música, en los pequeños momentos de silencio donde puede permitirse ser simplemente ella. Ahí es donde se ve su lado más humano, más vulnerable, más real.En esencia es:⊱ Una superviviente que aprendió a vivir sin depender de nadie.⊱ Un arma que no eligió serlo.⊱ Una hermana marcada por la pérdida.⊱ Y, en el fondo, alguien que todavía cree —aunque le cueste admitirlo— que puede existir algo más que dolor.
